Polonia sale a las calles ante la nueva propuesta de ley sobre el aborto

Polonia sale a las calles ante la nueva propuesta de ley sobre el aborto

Decenas de miles de hombres y mujeres han tomado las calles de la capital de Polonia indignados por la decisión del Tribunal Constitucional de prohibir casi todos los abortos, que ha culminado en casi dos semanas de grandes protestas en todo el país y que ha hecho que sea una de las mayores manifestaciones que se han visto en Polonia en décadas, desde la creación del movimiento Solidaridad. 

Fuente: publico.es

La decisión del tribunal polaco prometía endurecer aún más las leyes sobre el aborto de Polonia, que ya se encuentran entre las más restrictivas de Europa. La Ley de planificación familiar, protección del feto humano y condiciones para la interrupción del embarazo, vigente desde 1993, permitía el aborto sólo en tres supuestos -malformación del feto, violación o peligro para la salud de la madre-. En 2019 se registraron unos 1.100 casos de aborto, el 96% (alrededor de unos 1.074 del total de casos) eran autorizados en caso de una malformación irreversible del feto.

La decisión del tribunal ha centrado la ira en el partido Derecho y Justicia (PiS), el partido ultra-nacionalista católico y principal formación del gobierno polaco actual, quien ya ha hecho pública su satisfacción ante la decisión del Constitucional. El PiS ha gobernado Polonia desde 2015 y ha sido acusado de erosionar las normas democráticas durante su período en el poder, incluso llenando el Tribunal Constitucional con sus partidarios.

El fallo sobre el aborto ha causado una ira que va más allá de los grupos habituales de oponentes del PiS, y la escala de las protestas parece haber tomado al gobierno por sorpresa. El ala más extrema del partido apoya el fallo constitucional, pero las encuestas muestran que gran parte de la base de votantes del partido no apoya el aumento de restricciones al aborto. En un país profundamente religioso – donde 33 millones de los 38 millones de ciudadanos están registrados como Católicos Romanos – la indignación dirigida al clero ha sido uno de los aspectos más sorprendentes de las protestas.

El partido gobernante ha utilizado los ataques a la iglesia para reunir a sus propios partidarios, y algunos extremistas nacionalistas han aprovechado el momento para formar una autoproclamada “guardia nacional”: jóvenes vestidos de negro y armados con spray de pimienta – muchos con la cabeza rapada – se han convertido en una presencia nocturna fuera de las iglesias y catedrales. Se han enfrentado a los manifestantes, y se ha informado de varias peleas cerca de iglesias en Varsovia y en otros lugares.

Los manifestantes han creado un consejo para transmitirle al gobierno una serie de demandas, incluyendo su dimisión. Hasta ahora, el gobierno no ha publicado el fallo, ya que contradice la ley polaca actual. A medida que las manifestaciones han ido en aumento, el presidente Andrzej Sebastian Duda ha dado marcha atrás y ha propuesto un nuevo proyecto de ley que haría legal el aborto en caso de algunos defectos fetales, pero las protestas han continuado.

Presidente del gobierno polaco, Andrzej Duda. Fuente: Reuters/Kacper Pempel

Los médicos que están en contra pueden negarse a interrumpir los embarazos, en virtud de la cláusula de conciencia. En muchos casos, las mujeres polacas han viajado a Alemania o a la República Checa para interrumpir sus embarazos. De acuerdo con organizaciones no gubernamentales, el número de abortos practicados clandestinamente en Polonia o en clínicas extranjeras podría situarse en cerca de 200.000 al año.

La Huelga de las Mujeres, organización que está detrás de las protestas, quiere volver a lo establecido anteriormente: un acceso limitado al aborto, pero también la legalización, una mejor atención perinatal y mucho más.

“Los manifestantes tienen varios postulados separados. Hay lemas antigubernamentales que atraen a varios grupos, muy alejados del movimiento feminista, como los mineros o los agricultores, que son votantes tradicionalmente conservadores pero que apoyaron las protestas por su dimensión antigubernamental”, cuenta Kaja Puto, periodista de Krytyka Polityczna, a AlJazeera. “En segundo lugar, son antieclesiásticos, lo que muestra la frustración con la omnipotencia de la Iglesia Católica en Polonia. Según el centro de investigación Pew, Polonia es el país que más rápido se seculariza en el mundo.”

Asimismo, el fallo del Tribunal Constitucional agrava la polémica en torno a la reciente designación del poder judicial polaco, fuertemente cuestionado a raíz de la reforma impulsada por el PiS, que tanto la oposición polaca como la Comisión Europea (CE) consideran que atenta contra la separación de poderes. Al frente del tribunal está la juez Julia Przylebska, nominada por el PiS. 

Los manifestantes han ignorado la prohibición del gobierno de las reuniones de más de cinco personas, destinada a frenar la propagación del Covid-19, y han salido enérgicamente a las calles durante casi dos semanas. Más de 100.000 personas se han reunido en las calles de Varsovia durante las manifestaciones. 

También se han manifestado en Gdańsk, Białystok, Poznan, Cracovia, Breslavia, Torun, Sczescin, Myślenice, Gorlice y Jasło. Si el fallo se aprueba tal como está, el aborto quedará casi completamente prohibido.

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