“Responsabilidad y Solidaridad Europea”

“Responsabilidad y Solidaridad Europea”

“El campo ardió y desde entonces hemos pasado tres o cuatro días en la calle. ¿Qué va a pasar con nosotros? ¿Qué deberíamos hacer? Pusimos nuestra vida en peligro para llegar aquí, no sabíamos si íbamos a vivir o morir cuando cruzamos el mar. Pensábamos que aquí se respetaban los derechos humanos, pero desde que llegamos nos hemos dado cuenta de que no.” Solicitante de Asilo en Moria

El pasado nueve de septiembre un terrible incendio arrasó con el campo de refugiados más grande de Europa, Moria. Ubicado en la isla griega de Lesbos, Moria era el campo de refugiados más grande de Europa, con una capacidad oficial de 2,500 personas, albergaba a más de 13,000. El incendió terminó con el 80% del campo, dejando a los refugiados sin comida y sin un lugar donde dormir.

“Moria es un duro recordatorio, necesitamos encontrar soluciones sostenibles sobre la migración y todos tenemos que dar un paso adelante.”  Úrsula Von der Leyen

El caso Moria marca un antes y un después en la política migratoria europea. Lo sucedido en Moria fue la gota que colmó el vaso, un vaso que se venía llenando desde la última regulación del convenio de Dublín, Dublín III, en 2013. Dublín III fue el último intento hacia una política migratoria europea equitativa y eficiente, basándose en la distribución equitativa sobre la responsabilidad de los refugiados entre estados miembros. Moria es el claro ejemplo de lo contrario, demuestra que Dublín III no funciona. No es equitativo, no es eficiente y vulnera los derechos de los refugiados.

¿Qué ocasionó la falla de Dublín? Aunque apela a una política migratoria equitativa y eficiente, el criterio de primer país de llegada genera una responsabilidad desproporcionada en los países fronterizos. El criterio de primer país de llegada fue creado para evitar el llamado “asylum shopping” en el que los solicitantes piden asilo en un País distinto al que llegaron. La falta de eficiencia de Dublín es claramente notable, aunque en teoría el criterio de primer país de llegada intenta evitar a toda costa el
“asylum shopping”, en práctica es sumamente distinto, ya que la gran mayoría de solicitantes piden asilo en países distintos a los que llegaron. Entre las varias fallas de Dublín III, podemos encontrar también el gran costo que conlleva mantener EURODAC, y el constante incumplimiento de derechos de los refugiados por la falta de eficacia en el cumplimiento de plazos de solicitudes, entre otras cosas.

Las fallas comentadas anteriormente han causado intereses contrapuestos en Europa, mientras que los Estados fronterizos: Italia, Grecia, Malta y España son los países más afectados, países como Hungría, Polonia y Austria intentan involucrarse lo menos posible en al asunto.

Para responder de manera apropiada, el pasado 23 de septiembre, la Comisión Europea adelantó la presentación del nuevo pacto sobre la migración y asilo, un nuevo pacto que pide a los Estados miembros responsabilidad y solidaridad entre ellos. Ylva Johansson, comisaria de Asuntos de Interior, y Margaritis Schinas, vicepresidente de Promoción de nuestro Modo de Vida Europeo, fueron los encargados de dicha presentación.  

El nuevo Pacto tiene como objetivos: establecer nuevos procedimientos, rápidos y eficaces, establecer un reparto equitativo de responsabilidad y solidaridad, y crear un sistema de gestión de la inmigración previsible y fiable.

Para obtener procedimientos más eficaces, se implementará un proceso fronterizo que incluye una selección previa a la entrada de todas las personas y nuevos controles sanitarios y de seguridad. Para lograr un reparto equitativo y poder cumplir con las obligaciones humanitarias se propone un sistema de contribuciones flexibles, las cuales van desde la reubicación de los solicitantes de asilo, hasta asumir la responsabilidad de la devolución de personas sin derecho de estancia, logrando el involucramiento de los todos los países miembros.  Y finalmente, para crear un sistema de gestión de la inmigración previsible y fiable, la UE fomentará asociaciones a medida que sean mutuamente beneficiosas con terceros países.

¿Será este nuevo Pacto lo que la UE necesita para mejorar la crisis migratoria que se vive en Europa desde hace cinco años? ¿los nuevos protocolos aseguraran una gestión de la inmigración fiable? ¿existirá una verdadera preocupación de solidaridad y responsabilidad de los Estados miembros? El éxito del nuevo pacto será decidido por los Estados miembros y su disposición para mejor la crisis migratoria.

Para finalizar la presentación del pacto, Úrsula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, mandó un mensaje para los Estados miembros: “Este paquete representa un equilibrio justo y razonable entre la responsabilidad y la solidaridad entre los Estados miembros, todos compartimos los beneficios todos compartimos la carga.”

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